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Jerga: Ampayar

AMPAYAR

Autor: Lucio Córdova Mezones

Jerga que se utiliza para indicar que se ha sorprendido a alguien en circunstancias en las que no desea ser visto.
Los niños  han  utilizado  y utilizan este término en el juego de las escondidas. ¡Ampay Pedro! ¡Ampay Víctor!, gritan cuando sorprenden al compañero en su escondite; todo esto en un contexto de un júbilo lleno de  candidez, integridad e inocencia.
El término, rápidamente, ha sido tomado y utilizado por los adultos para otro juego sin jubileos, en ciertos casos, con cámaras, en otros, con pistolas y marrocas, para ampayar in situ a tipos escondidos con afanes muy privados de infidelidad, negocios turbios y otras tantas cosas negras cubiertos por el manto de la corrupción, con aliños de escándalo, tristeza y decepción.
Esta palabra ha sido difundida por los medios periodísticos y ha traspasado las fronteras del ámbito nacional, por lo que la RAE, considerando la gran masa social que la usa, la ha incluido en el diccionario de nuestra lengua castellana; por lo tanto, deja de ser jerga y se incluye como un verbo en nuestro castellano americano.
Muchas autoridades corruptas han sido ampayadas con las manos en la masa; casos vergonzosos, que esperamos, que la justicia haga justicia y no la ampayen con las manos en la injusticia.
Los infieles que se cuiden del ampay porque “la venganza es dulce”. //

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