Ir al contenido principal

No es nada personal


Una mirada antropológica

Han sido horas y horas que le he dedicado a "No es nada personal":  aprendí que se puede mirar no solo el alma de la gente sino que podríamos encontrar el remedio contra el dolor, soledad y la ingratitud. 

Aprendí que se puede vivir con intensidad, en medio del bullicio donde los hombrecitos de blanco y de frac deambulan por prostíbulos, bares, y duermen en las calles de la indiferencia de millones de ojos, que también se encuentran en las empresas privadas e instituciones del Estado. 

Bingo amigos: encontré los versos altisonantes y bonachones. "Contigo": "...descubre tus miedos / desnúdate, / que cada segundo / sea eterno; / que cada caricia / te pertenezca solo a ti". Cada uno de nosotros, tenemos nuestro Máximus, ego del demonio y Mínimus, un héroe caído. A ambos los llevamos dentro: son nuestras sombras que nos siguen a donde vayamos.  

Carl Jung, a quien se le considera el teórico del "inconsciente colectivo" dijo que vivimos naturalmente en estado inconsciente en un mundo de duendes, demonios, magos, y que poseemos parte de los dioses y de los demonios, de los sabios y de los malhechores.

  Miuler se pregunta, ¿alguna vez fuimos los mejores? , y se responde que "tal vez" y se sumerge en la etnohistoria, "eran tiempos de soñar despiertos, de disfrutar buenos conciertos de rock, de enfrentarnos por debates tontos y sin sentido, de maquinar ideas de futuro… eran otras épocas". 

   En un tira y afloja de muchas cosas que importan, nos aconseja que cerremos nuestros ojos y olvidemos lo que está pasando alrededor del mundo. "Entonces vuelvo a la nada, al vacío y la sinrazón de un desvarío de mi alma perdida" 

( Fidel Crisanto)//

Comentarios

Entradas populares de este blog

Tradición: patrona de Tarapoto

    Patrona de la Santa Cruz de los Motilones en Tarapoto       Todos los pueblos guardan en cada uno de sus habitantes diversos matices de júbilo, devoción, algarabía y festividad; motivados por la llegada de una fecha muy significativa, por lo general de carácter religioso. En la ciudad de Tarapoto se celebra la patrona de la Santa Cruz de los Motilones, fiesta que se inicia el 07 de julio y concluye el 19 del mismo mes. Cuentan nuestros abuelos, que para la llegada de esta gran fiesta, los cabezones se preparaban con anticipación casi un año. Ya sea sembrando yuca, maíz, plátano y otros productos de panllevar, así también como la crianza de gallinas, pavos y chanchos. Cuando faltaban pocos meses para la celebración, los cabezones con sus respectivos ayudantes cosechaban los productos y seleccionaban las gallinas y chanchos para esperar la llegada de la gran patrona. La primera semana de julio, las mujeres se dedicaban a la preparación del masato de yuca y chicha de maíz.  El 07 de j

Jerga: Cutra

Es uno de tantos términos del lenguaje vulgar aún no aceptado por la Academia de la Lengua Española de nuestro país, pero usado por todos los peruanos, cuyo significado está contextualizado con el soborno y vueltos de sobrecostos en el submundo de la corrupción. Me arriesgo a opinar que el origen de este término está en la preposición contra, que semánticamente, denota oposición y contrariedad. A mediados del siglo pasado, en que se originó esta jerga, los  facinerosos que cometían  este tipo de delitos económicos, eran conscientes  de que estaban actuando en contra de la ley. "Hagamos la contra". Supongo que para "esconder" la fechoría y no sentirse acusados por esta palabra, simplistamente, derivaron el término de contra a cutra. Así la preposición contra dio origen al sustantivo cutra que sometido a la acción toma categoría de verbo: cutrear. Actualmente, sigue siendo conjugado en las tres personas gramaticales, en singular y en plural.    (  Lucio Córdova Mezo

El abuelo Wilmaco

Hace unos días, en Trazos, mi amigo Reymer y yo celebramos con un six pack de latas la culminación de su novela  El abuelo Wilmaco . Se trata de una historia ilustrada que habla del amor, no solo del que sentía Wilmaco por Romina y su hijo Yaro, también del amor hacia la naturaleza. Conocí a Reymer hace unos años y desde entonces hemos sido muy amigos. No. Mentira. La verdad es que casi no lo veo, pero sí hemos coincidido en varios eventos literarios y, para ser francos, siempre he admirado su determinación y compromiso con la literatura. Cuando me dijo que ya había culminado su proyecto y me envío sus escritos para leerlos, además de sentirme muy feliz de su logro, no dudé un segundo en ser partícipe de su edición y publicación. Y, ergo, he aquí el resultado. El abuelo Wilmaco  resalta a los hombres del campo dedicados al trabajo por un futuro prometedor. Pero la vida es incierta, agradable y nefasta a la vez. Esa es la vida, y Wilmaco, con sus nueve décadas, lo sabe y entiende