Ir al contenido principal

Libros: Bonsái

Emilia y Julio: la soledad atrapada en un bonsái

Escribe: Juan Rodríguez Pérez

Alejandro Zambra, un autor desconocido en nuestro medio, ha escrito un libro titulado “Bonsái” (Editorial Anagrama S.A., 2006) del cual se sabe poco. Es un libro de 84 páginas que cuenta una historia de amor no convencional donde los protagonistas, Julio y Emilia, estudiantes de literatura, viven un romance que los lleva a límites insospechados, se mienten mutuamente porque así les resulta más llevadera la relación. Ambos son cómplices de sus propias mentiras que les brinda satisfacción plena. Por esas cosas del destino Emilia se va a España y Julio se queda a vivir su soledad. Es en esas circunstancias que extrañando la relación que mantuvo con Emilia y que leyendo a Macedonio Fernández descubren “Tantalia”, una historia de amor de una pareja que compra una plantita para cuidarla y que si se muere es porque muere el amor que los unió. La separación de Emilia permite a Julio dedicarse a cuidar de un bonsái, recordando a la mujer que se fue y que perdió, porque la muerte de Emilia es una cosa inevitable contada por el autor desde el comienzo del libro.
Una pequeña joya que no permite clasificación: si es novela corta o un cuento largo, pero la forma cómo está escrito a manera de un resumen, como dándonos a conocer los pormenores de los protagonistas en pequeños detalles que el lector irá asimilando a medida que avanza en la lectura. Pero también hay que recordar que el final está dicho desde la primera línea: Al final ella se muere y él se queda solo. Y los lectores no harán más que preguntarse ¿y por qué pasó esto? Por momentos nos hace recordar a Sábato en su libro “El túnel” donde la historia está dicha desde el primer capítulo, pero eso no impide que sigamos con el desarrollo de la historia hasta llegar al final del libro. Lo mismo podría decirse de Crónica de una muerte anunciada donde el final está dicho en el mismo título. Es decir para atrapar al lector solo hay que picarle la curiosidad. Y eso es lo que sucede con Bonsái, porque al darse un romance de película, mencionando autores que no leyeron (Marcel Proust) solamente por sentirse bien, e intentando escapatorias propias de su edad se ven envueltos en agotamientos emocionales, porque Emilia se va y Julio se queda. Ella no sabe lo que busca y él se queda a recordarla. Ella se muere y él se entera mucho tiempo después.
Una historia bien contada, con un estilo directo, bastante poético y sin muchos rodeos. Atractiva desde el comienzo.
Alejandro Zambra es un autor chileno a tomar en cuenta en los próximos años. //

Comentarios

Entradas populares de este blog

Jerga: Cutra

Es uno de tantos términos del lenguaje vulgar aún no aceptado por la Academia de la Lengua Española de nuestro país, pero usado por todos los peruanos, cuyo significado está contextualizado con el soborno y vueltos de sobrecostos en el submundo de la corrupción. Me arriesgo a opinar que el origen de este término está en la preposición contra, que semánticamente, denota oposición y contrariedad. A mediados del siglo pasado, en que se originó esta jerga, los  facinerosos que cometían  este tipo de delitos económicos, eran conscientes  de que estaban actuando en contra de la ley. "Hagamos la contra". Supongo que para "esconder" la fechoría y no sentirse acusados por esta palabra, simplistamente, derivaron el término de contra a cutra. Así la preposición contra dio origen al sustantivo cutra que sometido a la acción toma categoría de verbo: cutrear. Actualmente, sigue siendo conjugado en las tres personas gramaticales, en singular y en plural.    (  Lucio Córdova Mezo

Tradición: patrona de Tarapoto

    Patrona de la Santa Cruz de los Motilones en Tarapoto       Todos los pueblos guardan en cada uno de sus habitantes diversos matices de júbilo, devoción, algarabía y festividad; motivados por la llegada de una fecha muy significativa, por lo general de carácter religioso. En la ciudad de Tarapoto se celebra la patrona de la Santa Cruz de los Motilones, fiesta que se inicia el 07 de julio y concluye el 19 del mismo mes. Cuentan nuestros abuelos, que para la llegada de esta gran fiesta, los cabezones se preparaban con anticipación casi un año. Ya sea sembrando yuca, maíz, plátano y otros productos de panllevar, así también como la crianza de gallinas, pavos y chanchos. Cuando faltaban pocos meses para la celebración, los cabezones con sus respectivos ayudantes cosechaban los productos y seleccionaban las gallinas y chanchos para esperar la llegada de la gran patrona. La primera semana de julio, las mujeres se dedicaban a la preparación del masato de yuca y chicha de maíz.  El 07 de j

El abuelo Wilmaco

Hace unos días, en Trazos, mi amigo Reymer y yo celebramos con un six pack de latas la culminación de su novela  El abuelo Wilmaco . Se trata de una historia ilustrada que habla del amor, no solo del que sentía Wilmaco por Romina y su hijo Yaro, también del amor hacia la naturaleza. Conocí a Reymer hace unos años y desde entonces hemos sido muy amigos. No. Mentira. La verdad es que casi no lo veo, pero sí hemos coincidido en varios eventos literarios y, para ser francos, siempre he admirado su determinación y compromiso con la literatura. Cuando me dijo que ya había culminado su proyecto y me envío sus escritos para leerlos, además de sentirme muy feliz de su logro, no dudé un segundo en ser partícipe de su edición y publicación. Y, ergo, he aquí el resultado. El abuelo Wilmaco  resalta a los hombres del campo dedicados al trabajo por un futuro prometedor. Pero la vida es incierta, agradable y nefasta a la vez. Esa es la vida, y Wilmaco, con sus nueve décadas, lo sabe y entiende