Ir al contenido principal

Relato: El caos perfecto

   


Unos tras otros, en múltiple desorden, se fueron despidiendo de sus miserables vidas. 

El viento soplaba. (¡Qué expresión más absurda!). 

En el espacio, cogiendo a la nada, era inútil que se atuvieran a alguna esperanza. "¡La salvación existe!" "¡Tengan fe!", se oían los rumores. Y el viento los arrastraba de un lugar a otro, los esparcía, los mezclaba, y no les permitía tener contacto con la superficie. (No hay duda, son muy tontos). 

Antes de que se desorbitaran sus órganos y se mezclaran con el montón, los rumores herían la mínima probabilidad de vida; cuando esto ocurría, siempre la causa del preludio, atribuida en otros casos a la mala suerte, esparcía una ponzoña de odio extremo, sin límite, inconcebible para un ser que muestra signos de escasos instintos. (Realmente tontos). 

La vorágine de polvo, basura, sangre, bazofia, entretenía a un personaje que, desde el horizonte vertical, en la oscuridad, observaba con placer y planeaba frotar sus ásperas manos semicerradas con el único de sus órganos ubicado por la parte media de su cuerpo. ¿Los sentimientos de esos que estremecen las entrañas pueden cambiar muy pronto? Sí, basta con que en lo procedente a la primera vez, si es que no merece la inserción de una segunda, se prevea síntomas de indiferencia sumidos dentro de un perfil lleno de tonalidades prismáticas y crepusculares... Tener presente la actitud cambiante de la forma y el efecto de estos fenómenos, a primera vista ópticos, no motiva la ansiedad de espera. Tal vez sí, al personaje que observaba satisfecho, le sobraban motivos para medir la eventualidad de sus decisiones, y solo a él le convergía la necesidad de establecer en algún momento la conexión requerida. Dentro de los márgenes que a bien consideraría tomar en cuenta, bueno o malo, gregarios y beatos pusilánimes, sin duda obstruían el acto con sus arrebatos de fingida compasión (...) Karicias (¿con k?), amor, risas, espejos, nupcias (esto no tiene sentido). Mentía, generaba una sensación (con) tendencia al suicidio. Parecía estar riéndose ocultamente, entre ríos espesos, sucios, unido negativamente (a una) asquerosidad. "¡Porquerías untas teniendo asco!" fue lo que en su mente hizo efecto y entonces, al ver a través del horizonte, por encima de los observados, reconoció un grumo blanco extendido por todo su antebrazo y parte del brazo mismo, derecho por cierto. ¿Y la vorágine? ¿La había provocado para tener satisfacción? Ahora que la tuvo ¿qué haría luego? Cesaron los vientos y el polvo, bazofia y todo lo demás, organizaron un paisaje de ruinas. ¿Y dónde estaban la fe y la esperanza? (¿Para quién es la pregunta?) 

Al huir despavoridos y a toda prisa, intentando inútilmente ser parte nula del suceso, imposible les fue no encontrar frente a ellos y por todos sus alrededores, esa sustancia coagulada y casi transparente, vital, de forma elástica y pegajosa que, en cuanto hizo su descenso, adicionó un ingrediente de inmundicia al panorama, que si visto en un recuadro por un segundo o dos, exaltaría la ausencia de una belleza comercial y aguzaría a descifrar la complejidad de un arte propuesto y matizado, con tendencias abstractas, inimaginativas, pinceladas con instrumentos y técnicas de gran precisión... (¡Luces!) 

Se oscureció el cielo, es decir antes, o durante la acción que produjo el desastre. Debieron, si todo se supone que fue real, ver una diestra acariciar el vacío, moldearlo, deslizándolo de un ala a otra y produciendo así lo humanamente inevitable. No obstante nada fue visible. Gris, un poco más oscuro, frío, el entorno se hizo tétrico, pero, la diestra estaba oculta, por encima de la vorágine, trabajando, en constante movimiento, mientras que su opuesta a la luz de su poseedor, ejercía un vaivén monótono y delicado, continuo, a punto preciso en los gestos que en su rostro el desliz dibujaba. (¡Colores!) 

Vientos que suspendían cosas entremezcladas, voces ocultas, coloración perfecta, matices improvisados; muerte concentrada en un perímetro único; ¡Porque a donde vayan siempre retornaran a su lugar! ¿Clamaban por alguna esperanza, tal y como ellos instigaban cuando eran testigos presenciales, mientras se apresuraban con temor y premura? (¡Sol!) 

Reconocer rumores o gestos es lo mismo si la distancia se acorta con la rapidez de los pasos. Tratar de entender es lo único que se puede hacer. Al menos se vislumbra mejor un significado si la claridad vuelve a su estado habitual. ¡Con un sol de luz tenue se aprecia una magnífica caracterización de la vida puesta en un vacío real! (Luces y colores) 

¿Por qué realmente huían? La combinación en la superficie o el rumor de un espectro al asecho significaba un instante de gloria para quienes no vivieron esos momentos. La luminosidad, exenta de colores, motivó a la desesperación, acogida de un modo libidinosamente morboso, sádico, despertando en quien observaba un clima complaciente, en el que, si se podía llamar así, la sustancia vital de un individuo inhumano acabó con la vida de otros, humanos. (¡Perfecto!) 

Se levantó y se fue, por el vacío, entre nieblas. Ahora sí, creo que va a terminar su relato... Es cierto, tengo razón, los humanos son tontos. Y este texto es una muestra de su debilidad. Soy el personaje que observaba, me he divertido; tal vez vuelva en otro momento a jugar con ellos. 
  
(M.V.)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Tradición: patrona de Tarapoto

    Patrona de la Santa Cruz de los Motilones en Tarapoto       Todos los pueblos guardan en cada uno de sus habitantes diversos matices de júbilo, devoción, algarabía y festividad; motivados por la llegada de una fecha muy significativa, por lo general de carácter religioso. En la ciudad de Tarapoto se celebra la patrona de la Santa Cruz de los Motilones, fiesta que se inicia el 07 de julio y concluye el 19 del mismo mes. Cuentan nuestros abuelos, que para la llegada de esta gran fiesta, los cabezones se preparaban con anticipación casi un año. Ya sea sembrando yuca, maíz, plátano y otros productos de panllevar, así también como la crianza de gallinas, pavos y chanchos. Cuando faltaban pocos meses para la celebración, los cabezones con sus respectivos ayudantes cosechaban los productos y seleccionaban las gallinas y chanchos para esperar la llegada de la gran patrona. La primera semana de julio, las mujeres se dedicaban a la preparación del masato de yuca y chicha de maíz.  El 07 de j

Libros: El gallo gallina

El gallo gallina La novela de Oswaldo Reynoso “El gallo gallina”, editada por una editorial peruana que ha tenido a bien transcribirla de un original publicado a mimeógrafo, según palabras del autor, hace más de cinco décadas, es una verdadera muestra de ingenio, por ser un compendio de sucesos narrados en distintos tiempos y estilos literarios. Una “gallo gallina” es un gallo de pelea que se asemeja a una gallina en apariencia; con esta peculiaridad, engaña a su rival, a quien después de haber confundido y al punto de alterarle las hormonas, logra vencerlo. El de esta historia, por la trama y su mismo nombre, “Civilísimo”, es un gallo de suma importancia. Tanto su dueño, apegado a su animal al punto de llorar por él y embriagarse al máximo, el adolescente que por desgracia lo hurta, el cocinero que parece haber pactado con el diablo para obtener la receta de una pachamanca sin igual, los inoportunos apristas, los maestros oradores y sobones, los mendigos, y finalmente, el minist

Análisis: Yakuruna (novela)

PRESENTACIÓN DE LA OBRA LITERARIA "YAKURUNA" DE MIULER VÁSQUEZ GONZÁLEZ Por: Julio Oliveira Valles GENERALIDADES Los escritores, por lo general narran o impregnan en sus creaciones literarias sus experiencias tempranas, la división de la realidad, sus relaciones familiares, amicales, su contacto con la naturaleza circundante: ríos, lagos, accidentes geográficos, costumbres, comportamientos, lenguaje, etc. Incluyendo sus creencias, formación profesional, actividades laborales, entre otros. Estas creaciones literarias de autores selváticos, según mi punto de vista, se agrupan de la siguiente manera: - Literatura de selva alta - Literatura de ceja de selva y, - Literatura de selva baja o llano amazónico. La obra "Yakuruna" del escritor Miuler Vásquez González, tiene como escenario la selva y el río; se ubica en el segundo grupo, es decir entre escritores de ceja de selva, identificada por la descripción paisajística y uso de expresiones propias del universo vocabular d