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Poemas de Miuler Vásquez González

 
 


Cansancio

Cansado
me he de levantar 
desde los escombros.

He de arrimarme
por entre tus piernas
hasta llegar a tu busto
y mamar de esa sabiduría
que tanto necesito.

No he de morir.
antes de aplacar mi sed

No,
si de tu soplo vital 
no me sirvo.



Quiero

Quiero tenerte cerca, hoy,
encima de mí.

Quiero
imaginar tu sonrisa
y masturbarme
saboreando 
el color de tus dientes.

Quiero amarte sin paz,
sabiendo de tus amores.

Quiero,
te quiero.



Pareces un ángel

Tus ojos
son el relieve
de la inocencia.
Tu sonrisa
es la sombra del sol
reflejada en la luna.

Tus cabellos
son estrellas 
orientadas en líneas...

Tus senos
son dos cordilleras
inexploradas,  
densamente cubiertas
por un manto privilegiado.  

Pareces un ángel;
pero no lo eres.

En tus ojos 
la inocencia se esconde
cuando me miras con deseo.

Tu sonrisa, 
a la luz de la luna,
se vuelve jadeo.
Tus cabellos se enredan 
en mi universo 
con forma de manos.

Tu busto 
se muestra en la oscuridad
y mis ojos no descubren
lo que mis manos sienten.

Pareces un ángel;
pero no lo eres.


Soy

Soy, la parte oscura de las sombras,
el vacío que no existe,
el viento frío de la noche;
soy esa canción que a lo lejos
se pierde entre rumores.

Soy el destino inconcluso
del fuego que no quema,
de esos rayos que congelan,
de la esperanza rota.

Soy el que fue vencido,
el que no soportó el dolor,
el que vio su vida esfumarse,
el cobarde suicida.

Ese soy yo,
el que alguna vez 
en un día soleado
se tragó la paz.

Soy... no sé lo que soy,
tal vez no sea nadie,
tal vez, mi cuerpo ya no esté
y mis palabras no existan.

(Del libro No es nada personal)

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